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Día del Niño: regalos de IKEA por menos de $10.000 para jugar de verdad

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El Día del Niño siempre trae la misma pregunta: ¿qué se puede regalar que sea entretenido, bonito y que no termine botado en una esquina a los cinco minutos? IKEA tiene la respuesta.

Porque sí, hay juguetes que se ven increíbles en la caja, pero después duran menos que la emoción de abrirlos. Por eso, a veces conviene mirar opciones más simples, de esas que no hacen todo por los niños, sino que les dejan espacio para inventar.

En esa línea, IKEA tiene una selección de regalos por menos de $10.000 pensados para dibujar, construir, cocinar de mentira, armar refugios e inventar historias en casa. La idea va más por el juego libre que por el juguete que viene con todas las instrucciones listas.

Día del Niño con regalos que abren una historia

Hay algo muy lindo en regalar materiales para crear. No imponen un juego cerrado, sino que dejan que cada niño decida qué hacer con ellos.

Los marcadores MÅLA, por ejemplo, son de esas opciones simples que siempre funcionan. Sirven para dibujar, colorear y llenar una hoja de personajes, casas, animales, mapas o cualquier cosa que aparezca en la cabeza en ese momento.

No necesitan demasiada explicación. Una mesa, papel y listo. A veces los mejores regalos son esos que empiezan sin gran producción y terminan convertidos en una historia completa.

Una carpa puede cambiar toda la casa

La carpa infantil DVÄRGMÅS tiene ese efecto inmediato de transformar un rincón común en algo especial.

Puede ser una casita, un escondite, una biblioteca secreta, una cueva o el lugar donde se inventa una aventura completa. Y eso es lo entretenido: no se trata solo del objeto, sino de lo que permite imaginar.

Además, funciona dentro y fuera de la casa, así que puede acompañar tanto una tarde tranquila en el living como un juego más movido cuando hay espacio para armarlo.

Trenes, recorridos y juegos que no terminan igual

Para quienes disfrutan construir y probar distintas formas de jugar, el circuito de tren LILLABO también entra en la lista de IKEA.

Este tipo de juguete tiene algo que engancha, porque se puede armar, desarmar y volver a empezar. Los niños diseñan sus propios recorridos, mueven piezas y van creando pequeñas historias sobre rieles.

Además, ayuda a trabajar coordinación y creatividad, pero sin que se sienta como una actividad educativa disfrazada. Es juego, y justamente por eso funciona.

Cocinar de mentira también es jugar en serio

Los sets DUKTIG de pizza y verduras de peluche van por el lado del juego de roles.

Son perfectos para armar una cocina imaginaria, preparar una mesa, inventar recetas o jugar a atender a alguien. Y aunque parezca algo muy cotidiano, ese tipo de juego tiene mucho de observación, imitación y creatividad.

También es una buena opción para compartir en familia. Siempre aparece alguien que pide una pizza, alguien que arma el menú y alguien que decide que la receta va a tener absolutamente de todo.

Aprender sin que parezca tarea

El canasto de frutas LÅTSAS, con 12 piezas de peluche, apunta a ese juego simbólico donde los niños reconocen alimentos, inventan recetas y recrean situaciones del día a día.

Es una forma simple de aprender jugando, sin transformar el regalo en una actividad demasiado dirigida. Porque no todo tiene que venir con una gran explicación para tener valor.

A veces, basta con frutas de peluche para que aparezca un almacén, una cocina, un picnic o una receta imposible.

IKEA mira el juego como algo más que entretención

“El juego y la diversión son fundamentales para el desarrollo emocional, social y cognitivo de los niños. En IKEA entendemos el juego como una herramienta esencial para aprender y crecer. Por eso, queremos que las familias encuentren en nuestras tiendas productos que no solo entretengan, sino que también estimulen la creatividad, la exploración y la imaginación en cada etapa de la infancia”.

-Javier Grez, Sales Manager Regional de IKEA.

Y ahí está un poco el punto de esta selección. Para este Día del Niño, no se trata necesariamente de buscar el regalo más grande, más tecnológico o más llamativo. A veces, un buen regalo es el que deja espacio para que los niños hagan el resto.

Unos marcadores, una carpa, un tren o un set de comida pueden parecer cosas simples. Pero en manos de un niño, también pueden convertirse en un mundo entero.

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