El Cosmetiquero
Avon y el lado científico que no siempre vemos en sus productos
Avon suma más de 100 patentes propias e hitos que explican por qué su historia en belleza va más allá de labiales, perfumes y catálogos.
Cuando una piensa en Avon, probablemente no parte imaginando laboratorios, patentes o tecnologías para el cuidado de la piel. Es más fácil pensar en catálogos, consultoras, perfumes conocidos, labiales que pasaban de mano en mano y productos que muchas vimos durante años en el baño, el cosmetiquero o la casa de alguien cercano.
Pero detrás de esa relación tan cotidiana con la belleza también hay una historia científica importante. La marca, fundada en 1886, ha desarrollado más de 100 patentes a nivel mundial y cuenta con tecnologías propias que han marcado distintos momentos dentro de la industria cosmética.
Ese lado no siempre queda tan a la vista, quizás porque Avon ha estado muy presente en rutinas reales, lejos de la idea fría de laboratorio. Pero justamente ahí está lo interesante: detrás de productos cercanos y fáciles de encontrar, también hay investigación, fórmulas propias y decisiones que fueron abriendo camino.
Avon tiene más de 100 patentes propias
Hablar de patentes puede sonar técnico, pero en belleza tiene una traducción bastante concreta: fórmulas, activos y tecnologías creadas para que un producto funcione de una manera específica.
Uno de los hitos más relevantes de la marca es Protinol™, una tecnología exclusiva para el cuidado de la piel. Según Avon, estimula dos tipos de colágeno presentes en la piel, ayudando a mejorar su firmeza y apariencia.
También está la vitamina C. Hoy es uno de los activos más conocidos del skincare, pero Avon fue la primera marca en estabilizarla en laboratorio, un avance importante para poder incorporarla en tratamientos cosméticos.
Y aunque muchas veces usamos estos productos sin pensar demasiado en lo que hay detrás, ese tipo de desarrollos explica por qué algunas fórmulas logran mantenerse vigentes incluso cuando las tendencias cambian.
No todo pasó dentro del laboratorio
La historia de innovación de Avon no se queda solo en cremas o activos para la piel. La marca también lanzó el primer protector solar con acción repelente, un desarrollo que unió dos necesidades concretas en un mismo producto.
Otro punto importante fue su decisión de eliminar las pruebas en animales hace más de tres décadas. Según la información entregada por la marca, Avon fue la primera gran compañía global de cosméticos en tomar esa decisión.
Ese dato importa porque muestra una forma más amplia de entender la innovación. No se trata únicamente de crear una nueva fórmula. También tiene que ver con revisar cómo se hacen las cosas y cambiar prácticas que ya no conversan con lo que las consumidoras esperan de la belleza.
Avon también abrió espacio para mujeres
Hay otra parte de la historia de Avon que no siempre se mira como innovación, aunque también lo es: su modelo de venta por relaciones.
Desde sus inicios, la marca creó una red que permitió a millones de mujeres acceder a oportunidades de emprendimiento e independencia económica. Mucho antes de que esos temas estuvieran tan instalados, Avon ya había construido una forma de llegar a las personas a través de confianza, recomendación y cercanía.
Ese punto ayuda a entender por qué la marca hoy habla de FemTech. No aparece de la nada. Viene de una historia donde los productos, la tecnología y las oportunidades han estado vinculados a necesidades concretas de las mujeres.
La etapa FemTech mira hacia esa historia
Avon hoy se define como The FemTech Beauty Company, una etapa donde la tecnología aparece al servicio de soluciones de belleza pensadas para mujeres.
Pilar Inda, gerenta de Marketing de Avon Chile, explicó que la innovación cobra sentido cuando responde a necesidades reales. También señaló que la marca ha desarrollado tecnologías propias durante más de 140 años, desde su Centro Global de Innovación y con más de 100 patentes que respaldan su trabajo en ciencia e investigación.
Más allá del nombre, lo interesante es cómo esa mirada conecta con su propia historia. Avon no solo ha sido una marca de catálogo o de productos populares. También ha construido tecnologías, desarrollado activos, cambiado prácticas y creado oportunidades.
Quizás por eso esta etapa se entiende mejor cuando se mira hacia atrás. La ciencia siempre estuvo ahí, aunque muchas veces quedara detrás de un labial, una crema o un perfume que simplemente llegaba recomendado por alguien de confianza.