Skincare
Lancôme mira el futuro del skincare con ciencia de la longevidad
Durante mucho tiempo, el cuidado facial estuvo centrado en reaccionar: una crema para las líneas que ya aparecieron, un sérum para la firmeza que empezó a perderse o una fórmula para recuperar luminosidad cuando la piel se ve cansada. Lancôme decidió mirar el tema desde otro lugar y preguntarse qué ocurre mucho antes, dentro de las células, cuando la piel todavía está intentando conservar su energía y capacidad de renovación.
Esa idea dio origen a Absolue Longevity MD Meta Discovery, una línea desarrollada a partir de la ciencia de la longevidad. El foco está puesto en ayudar a la piel a mantenerse activa, resistente y vital durante más tiempo, sin reducir todo el cuidado a corregir lo que vemos frente al espejo.
La diferencia está en el momento en que comienza a actuar. En vez de esperar a que los cambios sean notorios, busca apoyar los procesos celulares que influyen en la firmeza, la elasticidad y la renovación de la piel.
Lancôme incorpora una tecnología inédita en belleza
El ingrediente central de Absolue Longevity es Mitopure®, una forma de Urolitina A con un 98,5% de pureza, desarrollada por la empresa biotecnológica suiza Timeline®.
Su trabajo se concentra en las mitocondrias, estructuras que funcionan como pequeñas fuentes de energía dentro de las células. Cuando dejan de rendir de manera eficiente, la piel también puede comenzar a mostrar menor vitalidad y una recuperación más lenta.
Mitopure® interviene en un proceso llamado mitofagia, que ayuda a las células a eliminar las mitocondrias que ya no funcionan bien. Así, pueden conservar mejor su energía y continuar realizando sus tareas de manera más eficiente.
Aunque el término suene bastante técnico, la idea es simple: una célula con más energía tiene mejores herramientas para renovarse y responder a las exigencias del día a día.
Esta tecnología reúne más de 15 años de investigación y una inversión que supera los 50 millones de dólares. Además, es la primera vez que se utiliza globalmente a través de una marca de belleza.
Un skincare que no espera a que aparezcan los signos
Uno de los aspectos más interesantes de Absolue Longevity es que no trata a la piel como si todas atravesáramos el mismo proceso al mismo tiempo.
La edad puede entregar una referencia, pero no cuenta toda la historia. El estrés, el ambiente, la genética y los hábitos también influyen en cómo cambia la piel, por eso dos personas de la misma edad pueden necesitar cuidados completamente distintos.
Lancôme trabajó con un mapa de 267 biomarcadores para identificar diferentes estados de la piel y desarrollar tres protocolos. Cada uno responde a necesidades específicas, desde las primeras señales hasta momentos en que la recuperación requiere un apoyo más intenso.
Anticipate ayuda a cuidar la piel antes
Anticipate fue pensado para pieles donde los cambios todavía no son demasiado visibles.
El tratamiento busca disminuir la apariencia de las líneas finas y fortalecer las defensas frente a la oxidación que puede afectar a la piel con el tiempo. Su lógica es adelantarse y apoyar los mecanismos naturales antes de que comiencen a perder eficiencia.
Intercept trabaja sobre la pérdida de firmeza
Cuando la piel empieza a sentirse menos firme o su textura cambia, entra en juego Intercept.
Este protocolo utiliza la ciencia de precursores para favorecer la firmeza y apoyar la renovación de la superficie cutánea. Está dirigido a ese momento en que los cambios ya comenzaron a notarse, pero la piel todavía conserva una buena capacidad de respuesta.
Reset está pensado para una recuperación más intensa
Reset fue creado para pieles que necesitan recuperar elasticidad y mejorar su ritmo de renovación natural.
Es el nivel más intensivo dentro de The Longevity Wheel, el sistema que organiza los tres protocolos. Su objetivo es acompañar a la piel cuando requiere un cuidado más profundo y sostenido.
La longevidad también llegó al mundo de la belleza
La palabra longevidad suele relacionarse con vivir más años, pero en este caso también habla de cómo queremos llegar a ellos.
Desde L’Oréal Groupe explican que la investigación no se limita a prolongar el tiempo, sino a comprender mejor la biología del envejecimiento y buscar formas de conservar el bienestar durante ese proceso. La compañía destina 1.300 millones de euros anuales a investigación e innovación, parte de un trabajo que también incluye alianzas con centros académicos alrededor del mundo.
En Absolue Longevity, ese conocimiento se traslada al cuidado facial con una mirada menos obsesionada con esconder la edad y más interesada en la salud de la piel.
No promete detener el tiempo ni borrar todo rastro de los años. Lo que plantea es cuidar la energía celular para que la piel pueda seguir renovándose, recuperándose y manteniendo su vitalidad durante más tiempo.
Lancôme cambia la manera de pensar el cuidado facial
Absolue Longevity MD Meta Discovery lleva el skincare a un terreno que hasta hace poco parecía reservado para laboratorios y estudios sobre envejecimiento.
La ciencia detrás de la línea es compleja, pero la pregunta que la inspira resulta muy cercana: ¿qué pasaría si cuidáramos la piel antes de que comenzara a pedir ayuda?
Lancôme responde con tratamientos que miran más allá de la superficie y ponen atención en lo que ocurre dentro de las células. Una forma distinta de entender el paso del tiempo, donde la meta no es parecer siempre más joven, sino ayudar a que la piel conserve su fuerza, su elasticidad y esa sensación de vitalidad que también se nota por fuera.